Segundo bloque: Textos folclóricos. Selección y adaptación
La literatura folclórica pertenece a la sociedad y la representa porque
se ha ido transmitiendo de generación en generación. La primera toma de
contacto de los niños con la literatura oral tiene lugar en la familia, donde
los adultos cuentan historias o cantan canciones provenientes del folclore; lo
que les permite interiorizar y aprender sin dificultad textos folclóricos que
atraen su atención y mejoran su lenguaje. Su incorporación en el aula permite a
los niños vivenciar las palabras que se han ido transmitiendo e incorporarse a la
cultura.
Es imprescindible que este tipo de literatura conserve su oralidad
al trabajar con ella en el aula ya que son textos para contar y cantar; en
cambio los textos de autor son para leer. La educación folclórica debe partir
de las vivencias personales y las bases ideológicas de la sociedad en la que
los niños se encuentran. Esta educación permite a los alumnos desarrollar
destrezas como el reconocimiento de su propio cuerpo y su delimitación en el
espacio, el reconocimiento del otro y el respeto a sus límites, el
reconocimiento del entorno y de los recursos que pueden ser de utilidad, etc.
La literatura folclórica incorpora la evolución social, por lo que
es un reflejo de la sociedad y de los cambios que experimenta. Los temas
principales en torno a los que giran los cuentos folclóricos están relacionados
con el ser humano, por lo que existen innumerables textos que tienen como base
un conjunto de valores como la solidaridad, el respeto, la ayuda mutua y el
trabajo cooperativo.
Los personajes principales o héroes centran su acción en superar
sus debilidades enfrentándose a las adversidades para recibir un premio o
castigo, por lo que tienen como base un conjunto de valores, donde se aplaude
la valentía o la bondad y se castiga la maldad. Estos héroes tratan de salir al
encuentro del otro para ayudarle, buscando reflejar valores éticos o positivos
al ayudar al prójimo.
Según Arévalo (2009) la escuela funciona como un transmisor del
folclore y los profesores son el medio utilizado para dar a conocer dicho folclore
a su alumnado. Para ello es necesario despertar el interés de los alumnos,
creando interés docente por la investigación y experimentación del folclore.
Hidalgo (2008) expone que hoy en día no se trata el folclore en
educación por la falta de formación del profesorado en este ámbito y por pensar
que dando este tipo de contenidos se van a descuidar otros.
Arévalo (2009) añade que los cambios generacionales, el desarrollo
de los medios de comunicación, la presencia de la música en éstos, la
emigración y la inmigración a las ciudades convierten a nuestro alumnado en una
generación que desvaloriza las tradiciones de su entorno. Esto trae como
consecuencia un desconocimiento y una despreocupación por el folclore.
Para la realización de este trabajo he escogido un cuento
folclórico de los hermanos Grimm que encontré en la página oficial de los cuentos
de Grimm. El título es “La reina de las abejas”, el cual muestro a continuación:
Dos príncipes, hijos de un rey, partieron un día en
busca de aventuras y se entregaron a una vida disipada y licenciosa, por lo que
no volvieron a aparecer por su casa. El hijo tercero, al que llamaban "El
bobo," púsose en camino, en busca de sus hermanos. Cuando, por fin, los
encontró, se burlaron de él. ¿Cómo pretendía, siendo tan simple, abrirse paso
en el mundo cuando ellos, que eran mucho más inteligentes, no lo habían
conseguido?
Partieron los tres juntos y llegaron a un nido de hormigas. Los dos mayores
querían destruirlo para divertirse viendo cómo los animalitos corrían azorados
para poner a salvo los huevos; pero el menor dijo:
- Dejad en paz a estos animalitos; no sufriré que los molestéis.
Siguieron andando hasta llegar a la orilla de un lago, en cuyas aguas nadaban
muchísimos patos. Los dos hermanos querían cazar unos cuantos para asarlos,
pero el menor se opuso:
- Dejad en paz a estos animales; no sufriré que los molestéis.
Al fin llegaron a una colmena silvestre, instalada en un árbol, tan repleta de
miel, que ésta fluía tronco abajo. Los dos mayores iban a encender fuego al pie
del árbol para sofocar los insectos y poderse apoderar de la miel; pero
"El bobo" los detuvo, repitiendo:
- Dejad a estos animales en paz; no sufriré que los queméis.
Al cabo llegaron los tres a un castillo en cuyas cuadras había unos caballos de
piedra, pero ni un alma viviente; así, recorrieron todas las salas hasta que se
encontraron frente a una puerta cerrada con tres cerrojos, pero que tenía en el
centro una ventanilla por la que podía mirarse al interior. Veíase dentro un
hombrecillo de cabello gris, sentado a una mesa. Llamáronlo una y dos veces,
pero no los oía; a la tercera se levantó, descorrió los cerrojos y salió de la
habitación. Sin pronunciar una sola palabra, condújolos a una mesa ricamente
puesta, y después que hubieron comido y bebido, llevó a cada uno a un
dormitorio separado. A la mañana siguiente presentóse el hombrecillo a llamar
al mayor y lo llevó a una mesa de piedra, en la cual había escritos los tres
trabajos que había que cumplir para desencantar el castillo. El primero decía:
"En el bosque, entre el musgo, se hallan las mil perlas de la hija del
Rey. Hay que recogerlas antes de la puesta del sol, en el bien entendido que si
falta una sola, el que hubiere emprendido la búsqueda quedará convertido en
piedra." Salió el mayor, y se pasó el día buscando; pero a la hora del
ocaso no había reunido más allá de un centenar de perlas; y le sucedió lo que
estaba escrito en la mesa: quedó convertido en piedra. Al día siguiente intentó
el segundo la aventura, pero no tuvo mayor éxito que el mayor: encontró
solamente doscientas perlas, y, a su vez, fue transformado en piedra. Finalmente,
tocóle el turno a "El bobo," el cual salió a buscar entre el musgo.
Pero, ¡qué difícil se hacía la búsqueda, y con qué lentitud se reunían las
perlas! Sentóse sobre una piedra y se puso a llorar; de pronto se presentó la
reina de las hormigas, a las que había salvado la vida, seguida de cinco mil de
sus súbditos, y en un santiamén tuvieron los animalitos las perlas reunidas en
un montón.
El segundo trabajo era pescar del fondo del lago la llave del dormitorio de la
princesa. Al llegar "El bobo" a la orilla, los patos que había
salvado acercáronsele nadando, se sumergieron, y, al poco rato, volvieron a
aparecer con la llave pedida.
El tercero de los trabajos era el más difícil. De las tres hijas del Rey, que
estaban dormidas, había que descubrir cuál era la más joven y hermosa, pero era
el caso que las tres se parecían como tres gotas de agua, sin que se advirtiera
la menor diferencia; sabíase sólo que, antes de dormirse, habían comido
diferentes golosinas. La mayor, un terrón de azúcar; la segunda, un poco de
jarabe, y la menor, una cucharada de miel.
Compareció entonces la reina de las abejas, que "El bobo" había
salvado del fuego, y exploró la boca de cada una, posándose, en último lugar,
en la boca de la que se había comido la miel, con lo cual el príncipe pudo
reconocer a la verdadera. Se desvaneció el hechizo; todos despertaron, y los
petrificados recuperaron su forma humana. Y "El bobo" se casó con la
princesita más joven y bella, y heredó el trono a la muerte de su suegro. Sus
dos hermanos recibieron por esposas a las otras dos princesas.
*
* * * *
He
escogido este cuento folclórico porque considero que puede aportar a los
alumnos diferentes conocimientos y valores al escucharlo. El curso que he
elegido para trabajar con él es 5º de primaria, en el que los niños tienen
entre 9 y 10 años. A esta edad son capaces de comprender este tipo de cuentos
ya que tienen la capacidad de leer textos más largos y complejos en ideas,
estructura y lenguaje. Este cuento puede ser entendible por ellos debido a que
el lenguaje simbólico y las metáforas existentes no son excesivas ni demasiado
complejas.
Además, a
esta edad les motivan los argumentos y la acción de gran dinamismo, la
proyección e identificación con sus héroes, que no exista una moraleja
explícita, etc.
Los animales
son animalillos personificados que actúan con bondad con el protagonista porque
anteriormente Bobillo se comportó de la misma forma con ellos. En cambio, a los
hermanos mayor y mediano no les ayudan a buscar las perlas de la hija del Rey
porque si no fuese por Bobillo, habrían acabado con ellos.
Tras la lectura del cuento me gustaría saber qué han
entendido de la historia o mejor dicho cómo la han entendido ya que los niños
pueden ver las cosas desde distinto punto de vista que los adultos, para lo que
lanzaría preguntas que hiciesen reflexionar a los aprendices y debatir entre
ellos. Les preguntaría:
- ¿Cómo os parece que se portan los hermanos mayores con Bobillo?, ¿Alguna vez habéis vivido una situación así en la que alguien se burla del más pequeño?
- - ¿Creéis
que Bobillo actúa bien al decir a sus hermanos que no maltraten a los animales?,
¿Qué haríais vosotros en su lugar?
- - ¿Con qué
personaje os gustaría sentiros identificados?, ¿os sentís identificados con
alguno de ellos?
- - ¿Qué comportamiento
pensáis que es mas adecuado, el de Bobillo o el de los hermanos?, ¿Por qué?
- - ¿Por qué pensáis
que los animales ayudaron a Bobillo a romper el hechizo del castillo?
- - ¿Alguna
vez habéis necesitado ayuda de alguien y os la ha dado?, ¿Cómo os ha hecho
sentir eso?
- - Bobillo salva
a sus hermanos a pesar de que ellos se portasen con maldad con él. ¿Cómo pensáis
que se sintió bobillo al ayudarles?, ¿vosotros habríais actuado igual que él?
- - ¿Cómo se
pudo sentir Bobillo cuando consiguió despetrificar a las personas y animales convertidos
en piedra?
- - ¿Qué opináis
de que Bobillo tuviese que reconocer a la princesa más joven y guapa para
casarse con ella?, ¿Por qué las princesas tienen que ser siempre guapas?, ¿Qué significa
ser guapa?
- - Si escucháis
a una persona decir que otra es guapa, ¿puede que vosotros penséis distinto?
- - En el cuento
hablan de la belleza de las princesas pero, ¿en algún momento dicen si los hermanos
convertidos en príncipes son guapos y jóvenes?, ¿Por qué creéis que puede ser?
- - A vosotras, las chicas, os gustaría vivir aventuras como Bobillo o estar esperando a que Bobillo os salve?, ¿creéis que esto es justo en los cuentos o pensáis que es machista?
A partir de este tipo de cuestiones los niños pensarían a cerca de las mismas, expondrían sus ideas, escucharían las opiniones de los demás y podrían incluso llegar a debatirlas. Podrían hablar de valores, de experiencias, del machismo existente en la sociedad, etc, respetando el turno de palabra de los compañeros y las ideas de cada uno de ellos.
Para finalizar este trabajo voy a realizar una breve reflexión personal. Esta propuesta me ha parecido original y creo que puede tener una gran utilidad ya que nunca había hecho una selección de un cuento folclórico para analizarlo y pensar en su utilización en un aula de primaria. Considero que en el entorno educativo del niño debemos reivindicar los cuentos orales como recursos lúdicos y pedagógicos, donde prevalezca el disfrute frente a lo obligatorio y teórico.
Mediante una relación de textos acordes a la edad de los alumnos receptores y modulando la forma de contar el cuento, podemos conseguir una implicación total de nuestro alumnado. Los niños son capaces de establecer significados simbólicos y reflexionar sobre el cuento, actuando el maestro como guía para ello. Para lograrlo es fundamental confiar en la inteligencia infantil, dejándoles tiempo para pensar sobre diversos valores, creencias, situaciones, etc. Además, creo que puede ayudarme en mi práctica profesional a la hora de seleccionar un cuento folclórico para un grupo de niños en concreto y saber trabajarlo con ellos de forma cooperativa.
Bibliografía:
https://www.grimmstories.com/es/grimm_cuentos/index
https://psicologiainfantil.cl/desarrollo.html

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