El cazo de Lorenzo

Bloque 1: Literatura infantil. Análisis y selección

“EL CAZO DE LORENZO”

En el primer bloque de la asignatura he podido acercarme a los aspectos básicos de la literatura escrita para niños, como pueden ser los conceptos, la historia y las utilidades didácticas de los distintos géneros; ya que la literatura infantil es un género más dentro de la literatura y un gran recurso que dota a los niños de las competencias necesarias para emplear la lengua como instrumento de comunicación y aprendizaje. Además, he realizado un recorrido por la historia de la literatura y paraliteratura y el paso de una a otra. Ambas son diferentes y tienen distintos usos didácticos, aunque son igual de válidas; ninguna es mejor que otra, simplemente cada una tiene unas características que la representan.

El haber dado este temario previamente a la elección del libro para escoger y analizar me ha resultado de gran ayuda ya que tenía que ser literario y, por lo tanto, he escogido uno artístico, con función poética, con un texto de ficción y perteneciente a uno de los géneros literarios. La elección de un libro para niños no es sencilla, por lo que considero que los maestros deben saber bien en qué fijarse a la hora de elegir uno; para lo que no podemos pasar por desapercibido no solo el momento evolutivo en el que se encuentran los niños, sino también sus intereses, gustos y características. No todos los grupos de un mismo curso van a ser exactamente iguales, sino que cada uno tiene sus peculiaridades, nivel de madurez, motivaciones, nivel de comprensión, etc.

El cuento sirve a los niños como herramienta para estimular su pensamiento abstracto, desarrollar su habilidad emocional e intelectual y hacerles conscientes de su capacidad de reflexión y rectificación; por lo que los maestros deben saber elegirlos fijándose en varios aspectos del formato y el contenido del cuento, los cuales argumento en el trabajo para justificar la elección del libro cuyo título es “El cazo de Lorenzo”.

Este cuento lo elegí porque es uno de los libros que tiene mi madre en su trabajo para leer con los niños, ya que el centro donde trabaja se trata de una fundación dirigida a niños con discapacidad intelectual. La mayoría de los niños presentan autismo, que es un ámbito que conozco muy de cerca porque las prácticas de la fp de integración social que hice antes de comenzar magisterio de primaria, las hice en un colegio de educación especial de Escocia con un alumnado con estas características.

“El cazo de Lorenzo” es un libro conmovedor y muy útil para tratar el tema de la diversidad, pero también para hablar de las dificultades que podemos encontrarnos todas las personas en nuestro día a día y del rechazo que conlleva ser diferente, es decir, salirse de lo común; sea por el motivo que sea. Por lo general en la sociedad, no se suele hablar mucho de cómo enseñar e inculcar valores en los niños, sino más bien de cómo formar en contenidos teóricos. El primer aspecto lo considero fundamental ya que los niños a lo largo de sus vidas necesitan poner soluciones a distintas situaciones y actuar con su propio juicio de forma razonable y crítica. En este sentido “El cazo de Lorenzo” es un recurso que ayuda a trabajar este aspecto a través de la literatura, ya que es una obra que les ayuda a desarrollar la empatía y el respeto hacia las diferencias de uno mismo y de las demás personas.

Además, es una lectura recomendada por la FEAPS (Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo) y el mensaje que transmite tiene una enorme importancia.

La autora es Isabelle Carrier, una artista francesa nacida en 1964, y es también la ilustradora de su propio cuento. La editorial del libro es Juventud. La fecha de su primera edición fue en marzo de 2010, por lo que es un libro que tan solo tiene diez años y trata temas de interés actual. Años atrás este libro no se hubiese escrito ya que al tema de la inclusión y discapacidad se le ha empezado a dar importancia en los últimos años.


El curso en el que me baso para realizar este análisis es tercero de primaria, en el que los niños tienen 7 u 8 años, momento en el que desarrollan su empatía hacia los demás y la comprensión de este tipo de temas tan complejos como el de la diversidad. El desarrollo de ambos aspectos es fundamental ya que tratarlo de forma adecuada puede ayudar al niño a entender los sentimientos de los demás y ponerse en el lugar del otro. A esta edad los niños desarrollan preferencia por los temas realistas, como es el caso de Lorenzo, y tienen mayor capacidad para interpretar palabras, hechos o situaciones diversas. Además, les gusta poder identificarse con el protagonista o identificarlo con alguien de su entorno. En este sentido los niños pueden identificarse con Lorenzo y pensar en cuál puede ser su propio cazo, e incluso pueden asociar al protagonista con alguien que conozcan, como puede ser un compañero de clase con alguna dificultad, un amigo con una autoestima baja, un familiar con una situación difícil, etc.

En primer lugar, voy a analizar el formato, el cual engloba el aspecto externo del libro, sus ilustraciones y la tipografía. En cuanto al primer aspecto, es un libro que se presenta en tapa dura y bastante manejable ya que tiene un tamaño mediano rectangular, lo que resulta práctico para los niños y los adultos. Las páginas también son manejables ya que su grosor es adecuado, ni muy fino ni muy grueso. En cuanto a la portada, esta es sencilla y clara, ya que aparece Lorenzo con su cazo rojo sobre un fondo blanco, pero llama la atención y despierta la curiosidad de los más pequeños.

Si hablamos de la tipografía, el tamaño de la letra no es ni muy grande ni muy pequeña, permitiendo ser leída sin ninguna dificultad por un niño de tercero de primaria. El texto principal, el del narrador, está escrito con una letra clara y legible; al igual que la letra de los breves diálogos, los cuales se encuentran en cursiva a diferencia de la narración principal. El ojo percibe bien este tipo de letra porque no es la típica fuente escolar con la que los niños aprenden a leer y además los espacios entre caracteres, palabras y líneas son adecuados, dando una sensación de orden y claridad.

Por otro lugar, las ilustraciones que hace la autora e ilustradora de su propio libro son muy sencillas, dulces y fáciles de comprender por los niños. Se encuentran siempre de la misma manera; una o dos por página, sobre un fondo blanco que aporta claridad. En cuanto al contorno de las ilustraciones, está siempre hecho con tres colores: negro, rojo y verde; y no aparecen nunca coloreadas, salvo el cazo de Lorenzo que aparece relleno con rojo en todo momento, lo cual enfatiza el valor y la importancia del cazo para que los lectores se fijen bien en él y no lo den nunca por desapercibido, ya que el protagonista carga siempre con él. Esta sencillez permite a los niños con discapacidad intelectual comprender las ilustraciones ya que suelen presentar dificultades a la hora de entenderlas. Estos niños necesitan imágenes sencillas, muy poco cargadas de objetos y de color, que representen un pequeño esquema de aquello que se quiere transmitir. Hablando un poco desde mi situación personal, el haber estado en un colegio de educación especial en el que el lenguaje oral se apoyaba con el sistema de comunicación a través de pictogramas me hizo ver la importancia de las imágenes sencillas en este tipo de alumnado. Los pictogramas son una herramienta con una gran utilidad y es cierto que para ellos “una imagen vale más que mil palabras”. 


Todas las ilustraciones reflejan lo relatado en el texto, por lo que el código lingüístico y el gráfico se corresponden creando un todo, lo que facilita su lectura. A esta edad, 7 u 8 años, las ilustraciones no son totalmente necesarias para la comprensión del texto, pero hacen más interesante y llamativa su lectura; convirtiendo al libro en una obra artística.

La segunda parte a analizar es el contenido, dentro del cual encontramos el tema, la estructura, los personajes, los valores y contravalores, y el lenguaje. En relación al primer aspecto, el tema del libro podría ser “la inclusión de la diversidad” o quizá “el respeto hacia lo diferente” ya que es un cuento que a través de sus páginas busca convertir la adversidad en un aprendizaje, lo que implica creer en uno mismo y superarse. Otros subtemas presentes serían “la superación personal” y “la autoestima como base de la felicidad”, siendo fundamental la resiliencia y la aceptación de las diferencias de cada persona. Una de las cosas que más me gustan de este libro es que aborda la diversidad como algo inherente a la persona y no como algo de los que hay que deshacerse, entendiendo las diferencias como algo de lo que no hay que deshacerse, sino saber hacerlas propias. Un paso importante es dejar de verlo como un rechazo o una lucha, para pasar a buscar soluciones que permitan que la vida resulte más sencilla tanto para la persona como para el entorno.

Es cierto que por lo general lo diferente se relaciona con lo desconocido y por lo tanto existe cierta dificultad de entenderlo. Los que están alrededor de Lorenzo no se dan cuenta de que ellos también arrastran el cazo del miedo a lo diferente, no solo el protagonista. Es un cuento que explica de manera sencilla el comportamiento y la reacción de la sociedad ante algo que no llegan a comprender del todo. Muestra también que en el mundo existen personas extraordinarias capaces de entender estas diferencias y con ello las necesidades de cada persona con discapacidad. Ser un profesional, por ejemplo, dentro del ámbito del autismo, no es nada sencillo y requiere muchos años de aprendizaje, dedicación y entendimiento del idioma que “hablan” las personas con esta diversidad.

Si hablamos de la estructura, podemos ver que es lineal, ya que tiene un planteamiento, un nudo y un desenlace. Los cuentos que presentan este tipo de estructura empiezan de una manera, sucede una serie de acontecimientos y terminan de otra. Este tipo de estructura es la más sencilla y apropiada para los pequeños, permitiendo lograr la principal finalidad del narrador que es dar a conocer la historia de una forma comprensible para el lector.

En la primera parte la autora presenta a Lorenzo con su cazo, que le hace no ser del todo como los demás. Después aparece el nudo en el que el protagonista se atasca por todas partes, se siente tachado de raro por su grupo de iguales y hace todo lo posible por librarse de ese objeto tan molesto. Seguidamente aparece en su vida un personaje que la autora llama “persona extraordinaria” que ayuda a Lorenzo a mostrar sus puntos fuertes, creer en si mismo y aprender a vivir con el cazo de una forma que le permita vivir a gusto y disfrutar, llevando el cazo como si fuese un bolso en lugar de arrastrarlo constantemente. El cuento termina con este desenlace, en el que Lorenzo sigue siendo el mismo, pero ha aprendido a disfrutar, sentirse aceptado por los demás y ha aprendido a vivir adaptándose a las circunstancias de la vida. 

En cuanto a los personajes, nos encontramos con el protagonista, su madre, la “persona extraordinaria” y algunos niños de su edad. Su madre es una persona que se preocupa por él y por cómo se siente Lorenzo. Los niños aparecen al principio y al final del cuento. En un primer momento encuentran al protagonista raro e incluso un poco inquietante y al final de la historia le incluyen en el grupo y aparecen jugando con él. En la lectura de este libro los niños podrían identificar a este tipo de personajes con algunos compañeros del colegio o incluso con ellos mismos, ya que son situaciones muy presentes en el aula, donde hay una gran diversidad de alumnado la cual muchas veces lleva a la exclusión de algunos de ellos por ser “raros”, incluyendo en este término a aquellos que se salen de lo que el grupo considera común y aceptado socialmente. En estas situaciones estaríamos hablando del bullying, que en la lengua inglesa significa intimidación. Por desgracia este término es cada vez más conocido debido a los innumerables casos de persecución y agresiones que se están detectando en las escuelas y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente complejas. Por este motivo, educar a los niños en valores desde pequeños puede ser una de las mejores armas que podemos encontrar para prevenir y erradicar el acoso escolar.

Volviendo a los personajes, el siguiente del que voy a hablar es la “persona extraordinaria” con la cual se cruza Lorenzo y le ayuda metiendo el cazo en un bolso que le regala para que no pueda vivir más fácilmente. Los niños podrían identificar a este personaje con alguna persona que les haya ayudado en alguna situación puntual a lo largo de su vida o en su día a día, como puede ser un padre, una madre, un abuelo, un hermano, un profesor, etc. Un buen maestro no solo es una “persona extraordinaria” por guiar a los niños a superar las dificultades encontradas en su aprendizaje teórico, sino también en el ámbito emocional; por lo un profesor puede actuar como “persona extraordinaria” si percibe una situación en la que un niño se encuentre desplazado del grupo e incluso puede educar en valores a sus alumnos para que si perciben este tipo de situaciones en su entorno escolar actúen como “personas extraordinarias” mediante su ayuda y apoyo.

Por último, voy a hablar del protagonista. Lorenzo es un personaje que como he dicho con anterioridad, arrastra un cazo que lleva enganchado mediante una cuerda a su muñeca. Es un niño muy sensible, le gusta mucho recibir cariño, disfruta escuchando música y tiene un montón de cualidades. Lorenzo responde al momento evolutivo real de los lectores, lo cual facilita a los niños identificarse con él ya que aparece pintando, escuchando música, jugando en el parque, etc; que son cosas que les gusta hacer a los niños de esa edad. Además, pueden sentirse identificados con su forma de pensar, sentir y actuar, ya que a Lorenzo le entristece arrastrar el cazo porque le limita en su día a día, siente que los demás piensan que es raro y no le gusta sentirse diferente al resto. Por lo general, a los niños tampoco les gusta sentir que no encajan en su grupo de iguales y se encuentran más cómodos y seguros de sí mismos cuando se pueden identificar con sus compañeros sin sentirse raros ya que relacionan lo diferente con lo marginal y lo excluido socialmente. Por otro lado, el protagonista, emplea un lenguaje similar al de un niño de 7 u 8 años, siendo este sencillo y con oraciones simples, por lo que habla parecido a la forma en la que pueden hacerlo los lectores.

En cuanto al siguiente aspecto, los valores y contravalores educativos del cuento, podemos decir que el valor principal que trabaja es el reconocimiento y respeto hacia la discapacidad. En él el protagonista, Lorenzo, arrastra su discapacidad, que puede ser cualquiera ya que no especifica en ningún momento de cuál se trata, por lo que el cuento trabaja las diferencias individuales de las personas. Además, el cazo puede representar no solo la discapacidad física o mental, sino también la diversidad existente entre las personas. Al fin y al cabo, cada persona lleva un cazo a lo largo de su vida porque cada una es única y lleva consigo misma una situación personal distinta, por lo que podríamos decir que hay tantos cazos como personas en el mundo.

Por otro lado, trabaja y favorece los valores de amistad, solidaridad y empatía ya que, en el momento en el que Lorenzo decide esconderse debajo del cazo porque está muy cansado de llevarlo siempre con él y que le dificulte tanto la vida, es cuando recibe apoyo de una persona que cree en él y está segura de que Lorenzo tiene muchas cualidades positivas. Le hace ver sus talentos y le enseña a vivir con su cazo, consiguiendo que su discapacidad sea mucho más fácil de llevar, aunque no se vaya nunca. A través de las ilustraciones podemos observar que esta persona que ayuda al protagonista le regala una bandolera para poder llevar dentro el cazo, facilitándole su forma de vida.

Trabaja también la inteligencia emocional ya que, en función de la madurez del niño, podrá pensar en ejemplos prácticos de la metáfora del cazo rojo que arrastra Lorenzo, llegando a valorarse él mismo y reflexionando sobre las dificultades que se le han cruzado en la vida. Por lo tanto, es un libro que habla de creer en uno mismo, superarse, convertir la adversidad en un aprendizaje y de la resiliencia, cuyo concepto me parece muy necesario inculcar desde la infancia ya que permite al niño sobreponerse a las cosas malas que se le presentan en la vida.

Por otro lado, nos encontramos con el lenguaje del cuento, caracterizado por la sencillez y concisión, predominando las frases cortas y directas para evitar que el mensaje se diluya y no llegue al lector. Las descripciones, los diálogos y el texto del narrador son comprensibles para un niño de tercero de primaria, por lo que sería adecuado para esta edad. En cuanto a la función poética o estética del lenguaje, la autora emplea algunos recursos literarios sencillos. Utiliza varias onomatopeyas en los diálogos como “¡poc!”, ¡toc!, ¡pic! o ¡uau!, acompañadas de exclamaciones para darles más fuerza, e interrogaciones como “¿estás bien?”. Emplea también la metáfora del cazo a lo largo del cuento para referirse a la discapacidad o las dificultades del protagonista. 



Tras el análisis de mi libro, puedo confirmar que lo considero un libro lleno de valores que pueden transmitirse al alumnado y que es adecuado para tercero de primaria como bien elegí en un principio, ya que se ajusta a la comprensión de los niños a esta edad y pueden sentirse identificados perfectamente con alguno de los personajes del libro e incluso identificar a ciertas personas de su entorno con algunos de ellos. Bajo la historia de Lorenzo subyace la diversidad, en concreto el autismo, que aísla a muchos niños; pero más allá trata sobre la aceptación de uno mismo y de los demás, la autoestima, la esperanza y la importancia de reconocer las diferencias para no verlas como una carga. Los maestros son profesionales del ámbito educativo, lo cual implica no solo guiar el aprendizaje teórico de los aprendices, sino también educar en valores. Por ello no solo deben centrarse en enseñar a leer, reconocer los números o saberse las capitales de los países; sino también enseñar a los niños a convivir con las diferencias y capacidades de cada uno, ya que son muchos los niños que sufren en el día a día del colegio debido a la baja aceptación de los niños hacia la diversidad de los compañeros. Este sufrimiento afecta a su autoestima que es necesaria para realizar cualquier cosa que se propongan en la vida. Es importante que poco a poco vayan ganando seguridad en ellos mismos, al igual que le ocurre a Lorenzo.

Ahora bien, lo complejo no es solo elegir el libro adecuado para nuestros alumnos, sino que considero igual de importante cómo trabajarlo con ellos. A todos en algún momento de nuestra etapa escolar nos han mandado leer un libro, que quizá incluso no nos ha gustado, para luego hacernos una prueba escrita del argumento del libro en la que aparecían preguntas del estilo “¿qué dificultad tiene Lorenzo?”, “¿qué personajes aparecen a lo largo de la historia?”, “¿cómo consigue el protagonista solucionar su dificultad?”, etc. Tras haber realizado este trabajo y haber reflexionado en las clases de literatura, me he dado cuenta de la importancia de trabajar la lectura de una manera diferente, para lo cual puede ser de gran utilidad el recurso de las tertulias dialógicas a través de las cuales el alumnado puede expresar sus ideas y desarrollar un pensamiento crítico. El grupo de clase tiene la oportunidad de realizar una discusión democrática sobre el significado del libro, construyendo un conocimiento a través del dialogo en el que el profesor actúa como mediador. En el caso de “El cazo de Lorenzo” las preguntas que podrían responderse en el aula serían del estilo “¿qué creéis que representa el cazo de Lorenzo, creéis que cada uno de vosotros arrastra un cazo como él?”, “¿habéis visto alguna vez a alguien que se sintiese como el protagonista porque no le hayan aceptado?”, “¿alguna vez habéis actuado como la persona extraordinaria que ayuda a Lorenzo?”, etc. Las tertulias dialógicas me parecen una dinámica realmente útil para acercar a los niños a literatura infantil a la vez que aprenden valores, mejoran su expresión oral y su comprensión lectora, aprenden a respetar el turno de palabra y a escuchar al compañero y mejoran su vocabulario, entre otros muchos beneficios. A través de este trabajo he podido reflexionar a cerca de todos los aspectos que he citado a lo largo del análisis del libro y ha supuesto un paso en mi aprendizaje y formación profesional como futura maestra de educación primaria.

Bibliografía:

https://www.editorialjuventud.es/el-cazo-de-lorenzo-9788426137814/

https://autismodiario.com/2015/03/21/autismo-y-pictogramas/#:~:text=Los%20pictogramas%20suelen%20ser%20tarjetas,las%20tarjetas%20y%20simplemente%20se

http://www.autismo.org.es/tags/pictogramas

https://psicologiaymente.com/desarrollo/etapas-desarrollo-cognitivo-jean-piaget

 


 

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